Martes, 02 Enero 2018 10:27

1. Los conceptos humanos, limitados pero necesarios

Escrito por AGG
Valora este artículo
(2 votos)

Las palabras humanas, los términos que empleamos en teología, son siempre limitados: son vocablos de un lenguaje en sí finito, incapaz de expresar plenamente la realidad de Dios y su obra, que trasciende todo concepto.

Significado

No obstante, son a la vez necesarios: necesitamos de ellos para expresar la realidad divina lo mejor que podamos. De hecho, la Iglesia siempre se ha esforzado por formular con precisión lo que cree, el depósito de la fe recibida, vinculando la fe incluso a algunos conceptos, términos o expresiones verbales. La práctica de la Iglesia con respecto a los términos empleados para expresar la fe, a lo largo de su historia ha seguido uno de estos dos caminos:

  • Por una parte, se han usado palabras ya existentes en el lenguaje común. Así, estas palabras han sido reelaboradas, redefinidas, o se les ha añadido connotaciones nuevas. Véase por ejemplo el concepto latino de "persona": en su origen se empleaba en el teatro griego para designar la máscara de los actores, y después de evolucionar en su significado a lo largo del tiempo, finalmente la Iglesia la empleó para referirse al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, las tres personas divinas.
  • Por otra parte, la Iglesia también ha inventado palabras nuevas que no existían, ha formulado nuevos conceptos para expresar lo más profundo del misterio. Por ejemplo, inventó el neologismo griego homoousios ("consubstancial", de la misma esencia o naturaleza), para poder expresar la plena divinidad del Hijo frente a la herejía arriana del siglo IV.

La necesidad de usar palabras para manifestar la fe ha obligado a la Iglesia a definir bien el significado de cada término. Son conceptos/palabras que sirven para expresar, conceptualizar y profundizar en la regula fidei (regla de la fe), permitiendo así ahondar en el propio misterio de la fe recibida.

Por eso mismo, a la hora de usar el término "corredentora" aplicado a María, debe explicarse su contenido y conveniencia (o no conveniencia), para que no pase como en el siglo IV con la crisis arriana. En aquel momento, los cristianos ortodoxos de Oriente rechazaron a los ortodoxos de Occidente por considerarlos triteístas (o monarquianos, según los casos), y viceversa, por considerarlos monofisitas o arrianos. Esto sucedió por una comprensión errónea del contenido que cada uno volcaba en los distintos conceptos empleados1.
Sólo cuando San Hilario de Poitiers, desterrado al Oriente, y San Atanasio, desterrado al Occidente, tomaron contacto con la Iglesia del lugar, pudieron comprender el contenido ortodoxo de algunos términos que ellos consideraban heréticos2. Así, empezaron a entenderse los cristianos ortodoxos de Oriente y Occidente, y pudieron unirse frente al error arriano.

Así pues, por la importancia de comprender bien el contenido de los conceptos, trataremos de explicar con la mayor precisión y simplicidad posible qué significa el título de "Corredentora". Para ello, en primer lugar, se debe explicar qué es la Redención.


1 Para profundizar en esta cuestión, cf. M. Simonetti, La crisi ariana nel IV secolo (Studia ephemeridis Augustinianum 11; Institutum patristicum Augustinianum, Roma 1975).
2 Cf. Ibid. 220-227.

Visto 328 veces Modificado por última vez en Lunes, 30 Abril 2018 16:54
Más en esta categoría: 2. Síntesis de la obra salvífica »

Comentarios   

Perdón Claudio
Claudio, en nombre del Foro quiero pedirte excusas pues pensábamos que tus comentarios estaban publicados y sin embargo no era así. Ahora ya son visibles para todos. Perdón por la confusión.
Sobre "Prorredentora"
Gracias por tu intervención Claudio. La propuesta del término "Prorredentora" es ciertamente interesante. Tal como indicas, puede tener algunas ventajas, aunque también algunos inconvenientes... el principal es precisamente que nunca ha sido usado en la tradición, y para que pudiese triunfar en el ámbito teológico y eclesial, tendría que ser propuesto directamente por el Papa, un amplio número de obispos, o un concilio, como sucedió con el neologismo "homoousios" para referirse a la naturaleza divina del Hijo eterno del Padre. La ventaja de Corredentora, es que ya ah sido usado en la tradición por santos, como Santa Verónica Giuliani, y por el Magisterio.
No obstante, es interesante reflexionar sobre otros posibles términos, porque nos ayuda a profundizar en el misterio de la colaboración de MAría, que es en el fondo lo más importante.
Corredentora, Prorrendentora
(Cont.) Y siendo María figura de la Iglesia, podemos decir que, en esta subordinación a la redención perfecta obrada por Cristo, el concepto de la “prorredención” se debe aplicar a María de modo eminente y perfecto, en un grado tal que ninguno más podría alcanzarlo, en razón de que fue a Ella a quién el Ángel por pedido de Dios le pidió su aprobación para realizar su Plan. En virtud de esto podemos decir que María es Corredentero en cuanto Prorredentora del género humano junto y en total subordinación a su Hijo Jesucristo, Redentor del Mundo.

De esa manera tendriamos un vocablo que explicita, creo yo de manera más clara,el contenido precioso del título de Corredentora, acotando adecuadamente su significado y clarificando muchas dudas y cuestionamientos.
Corredentora, Prorrendentora
(Cont.) Según este mismo esquema, María sería “Prorredentora” porque por su Fiat posibilita que el Hijo Eterno de Dios pueda encarnarse y llevar a cabo la Obra de la Salvación.

Además, siguiendo la analogía propuesta, María también da a luz a los nuevos hijos redimidos, cuestión ya suficientemente explicada con la “Maternidad Espiritual de todos los cristianos”. Es cierto que todos los cristianos uniendo nuestros dolores a los sufrimientos de Cristo (como dice San Pablo) también ayudamos a nuestra propia salvación y la salvación de los demás, pero siempre subordinados a Cristo, el Único mediador y el Único Salvador. Es decir, todos somos en cierta manera según nuestro grado de cooperación con la Gracia, posibles de ser llamados “prorredentores”. La misma Iglesia en cuanto Madre también lo es.
Corredentora, Prorrendentora
Atendiendo a que el termino Corredencion ha sufrido ataques y un enfriamiento en la teología moderna, pues hasta 1985 incluso San Juan Pablo II lo usaba refiriéndose al papel único de la Virgen María en la historia de la redención humana, propongo explicitar más el término con e uso de un nuevo término que podría venir a explicar de manera más correcta esta Gracia otorgada a la Virgen. Se trata, a mi entender, de un neologismo, pues no lo he encontrado en ningún lado: “Prorredención” o "Prorredentora" (En latín podría ser 'Pro Redemptione', en italiano y aplicado a la Virgen “Proredentrice” o en inglés sería “Proredemptive”).

La partícula “Pro” referida a posibilitar una acción de un tercero con la colaboración del primero. Ejemplo, los humanos somos llamados por el Magisterio “Procreadores” por nuestra cooperación en la generación de hijos de la especie humana que de esta manera son creados por Dios a través de los esposos.

No tienes permisos para publicar comentarios. Debes tener un usuario privado para publicar.